“Rinoseptoplastia” es un término utilizado para referirse a la combinación en un mismo procedimiento de una rinoplastia (cirugía estética de la nariz) junto con una septoplastia (cirugía funcional de la nariz).
La septoplastia incluye variadas técnicas que tienen por objetivo modificar la forma del tabique nasal para mejorar el paso de aire y de esta forma ayudar a los pacientes a respirar por la nariz.
Existen septoplastias bajo la técnica clásica y existen septoplastias endoscópicas.
La cirugía endoscópica nasal tiene beneficios, y nos permite realizar la septoplastia endoscópica. Este es el componente funcional de una rinoseptoplastía y nos permite una visión directa del tabique nasal mientras modificamos su forma para permitir un mejor paso de aire. De esta forma tenemos menos lesiones en la mucosa y un resultado funcional cuantificable con imágenes que nos permiten explicar su cirugía a los pacientes.
La cirugía endoscópica además nos permite realizar por visión directa procedimientos para modificar el tamaño de los cornetes nasales en casos de hipertrofia de cornetes inferiores, lo cual se conoce como turbinectomia. La turbinectomia es frecuente que acompañe a la septoplastia ya que juntas logran un mejor resultado funcional final.
La desviación septal y la hipertrofia de cornetes tienen baja sensibilidad ante la visión directa por lo que habitualmente solicitamos exámenes para determinar problemas funcionales. Los dos exámenes principales son el TAC de cavidades perinasales (escáner) y la rinometría acústica (mide por medio del ultrasonido el paso de aire por las fosas nasales).
La interpretación de ambos exámenes es responsabilidad del médico tratante por lo que una evaluación por un cirujano plástico o por un otorrino es fundamental.
En resumen, la cirugía funcional y la cirugía estética nasal pueden ocurrir juntas.
Dr. Diego Rodríguez Schneider
